La vida misma y la pasión por él Fútbol.

LA PASIÓN DEL FÚTBOL

Una historia que inspira, la amistad y el fútbol.

Y&R Argentina apostó en esta serie de historias en torno a las relaciones cotidianas, autenticas, locales y al fútbol que forma parte casi del ADN de los barrios, generando relaciones, amores y emociones, tal como la vida misma.

Este hermoso y contundente relato audiovisual, prolijamente contado, nace de una honesta propuesta desarrollada por nuestro director argentino “Che Fede” quien se la jugó por relatos auténticos y verdaderos para crear una magistral pieza, principalmente por su simpleza, su maestría en el manejo de los ritmos y el trabajo actoral.

 

Este dinámico comercial de televisión creado por la agencia Y&R Buenos Aires para su cliente AGEA y su diario deportivo OLÉ, describe una serie de situaciones cotidianas que tienen como hilo conductor una serie de relaciones interpersonales que transcurren en la ciudad, que se dan en el marco del diario transitar de los barrios, donde vemos al señor del quiosco, el portero del edificio y una serie de personajes cercanos, cotidianos, pero de los cuales no sabemos su historias y de los cuales probablemente ni siquiera sabemos su nombre, pero que a pesar de ello, tenemos una cercanía, entablamos conversaciones y nos relacionamos con extrema confianza.

 

La meta fue lograr cautivar a la audiencia de los hinchas del fútbol, un publico difícil, exigente, que no siempre coopera en entregarse al juego de introducirse en cualquier historia, es por eso, que era sumamente necesario lograr identificación con el pueblo, con la gente de la calle, que se respirara ese aroma a barrio, a personajes reales, hinchas verdaderos, sencillos, que podríamos encontrar en cualquier esquina, sacados de las entrañas de la Argentina.

Un resultado 100% auténtico

El trabajo final nace de una serie de fórmulas que garantizaban el éxito, una de esas decisiones de producción clave, que los ejecutivos del diario y la agencia apoyaron a fondo, fue el uso de una mezcla de solamente algunos actores, entremedio de un puñado de gente real.

El resultado es una pieza con una textura particular, de amistades entrañables, pero de gente desconocida, que respira humildad y verdad, eso fue muy bien recibido por un público complicado que es el hincha argentino, lo que sin duda es un acierto artístico a toda prueba, un reto que no era fácil de sortear, pero que nuestro “Che Fede” logró con su cámara de forma magistral, con sencillez y con mucho oficio.